Scoutmaster Doblemente Bendecido

Cómo Dios, el poder de la oración y scouts entrenados me ayudaron a sobrevivir un paro cardíaco.

Jose Lepervanche, PhD (*)

kofcdinner07sm

El 1 de Julio de 2007 fue la inauguración del campamento de verano para Boys Scouts en la Reservación Scout Woodruff cerca de Blairsville, Georgia. Más de 900 scouts y 100 líderes llegaron para comenzar una semana de campamento con una gran cantidad de actividades. Como Scoutmaster de la tropa 182 en Jacksonville, Florida, estaba orgulloso de ser parte de un grupo de 25 scouts y 8 adultos que iban a acampar este verano. Habíamos pasado un par de meses planificándolo y todos estábamos muy emocionados con el viaje. Por primera vez en esta tropa, mi esposa Flor asistía a un campamento de verano. La convencí, al garantizarle que las arañas no entrarían en nuestra carpa gracias al nuevo mosquitero que había comprado para la ocasión.

Estoy compartiendo esta historia personal en base a testimonios de mi esposa, hijos, scouts, y otros adultos. Pues como podrán leer mas adelante, no podía recordar los acontecimientos que pasaron ese día. Perdí siete días de mi memoria, pero el resultado de ésta historia ha permitido que diga soy un Scoutmaster doblemente-bendecido.

A nuestra tropa le asignaron el sitio No. 17 en el tope de una colina. Por la tarde, mi esposa y yo asistimos a una Misa católica con la mayoría de nuestros scouts en medio de la lluvia y frente a un hermoso lago. ¡Vimos las nubes y la tormenta pero nunca me imagine que estaría en el medio de otra tormenta que casi termina con mi vida!

Después de la Misa me sentía bendecido para poder comenzar nuestra semana y decidimos asistir también al servicio protestante, pues nuestra tropa 182, a pesar de estar suscrita a “Holy Spirit Catholic Church” tiene también scouts no-católicos cristianos. Algunos de los adultos decidieron también atender a este servicio con nuestros scouts. Al final de este servicio yo comenté “Ahora estoy doblemente bendecido”. ¡No pasaría por mi mente jamás que este comentario iba a ser vital para salvar mi vida!

Después de una gran fogata de apertura organizada por el personal de Woodruff, caminamos hacia la colina donde se encontraba nuestro campamento. En el camino le dije a mi esposa que me iba a adelantar para hablar con los muchachos. Les estaba hablando cuando de repente me desmaye sobre una caja plástica que estaba sobre una mesa! En el primer momento, los muchachos pensaron que bromeaba. Mi esposa se acercó, vio mis ojos volteados y comenzó a gritar: “Él no está actuando”. Mi hijo Alejandro saltó a verme y pidió ayuda inmediatamente a los padres que se acercaban. Ellos me bajaron de inmediato al piso y comenzaron a practicarme CPR cuando notaron que no tenía ningún pulso ni respiraba. Tenía un paro cardiaco repentino (SCA).

Un SCA causa generalmente la muerte si no se trata en los primeros cinco minutos. Por esta razón, cinco de nuestros líderes scouts, Kevin Newman, Coleen Harris, Phyllis Saxon, Mark Tolleson, y Brian Buchanan me aplicaron CPR por 45 minutos mientras que esperaban la ambulancia. A los 10 minutos aproximadamente, llegó el técnico médico Brian Hendrick del personal de emergencia del campamento con un desfibrilador externo automatizado (AED) y me aplicaron 5 choques eléctricos a mi corazón. Creo ciertamente que su acción continua, la oración de mi esposa y los scouts, y la doble-bendición de Dios me ayudaron a estar vivo durante esos minutos críticos. Mientras pasaba todo esto los scouts se ubicaron en el camino con linternas para guiar a la ambulancia hasta donde yo me encontraba.

Todos los scouts guiados por SPL se habían reunido debajo de un toldo tratando de calmarse orando y rogando a Dios. Mientras que los adultos hacían CPR mi esposa Flor oraba en alta voz . Uno de los padres comentó: “Ella estaba calmada y todo el tiempo estuvo orando en español…” mientras que otro padre, Hans Guerrero, la confortaba . Otro padre dijo: “Dios estaba allí” y yo lo creo. ¡Según estadísticas de la Asociación del corazón, menos de 5% de la gente con un SCA sobrevive y yo era uno de los sobrevivientes!

Cuando llegó la ambulancia me trasladaron al hospital general de Blairsville. En el hospital me atendieron de inmediato y debido a la naturaleza de mi gravedad decidieron transferirme al Centro del Corazón “Ronnie Greene” en el Northeast Gainesville Medical Center, en Gainesville, Georgia, hospital especialista en cirugías del corazón. Dos de los padres llevaron a mi esposa e hijo al hospital a esperar los resultados. Al llegar a la unidad de cuidado intensivos (ICU) me aplicaron todos los medicamentos necesarios para estabilizar el funcionamiento del corazón junto a una nueva técnica llamada hipotermia, bajando mi temperatura para así aumentar la posibilidad de una recuperación completa manteniendo en un mínimo el funcionando del resto de los órganos.

Como coincidencia, en Julio 24 la revista Newsweek presentó un artículo donde describía un caso similar al mío donde fue aplicada la misma técnica de la hipotermia.. Este artículo mencionó que esta técnica solo se está aplicando en 225 hospitales de un total de 5.700 en los E.E.U.U.

Mientras tanto en el campamento los adultos y los scouts se reunieron a conversar sobre lo que había sucedido. Fueron aconsejados y dados la oportunidad de expresar sus sentimientos. Decidieron continuar como una tropa unida con todas las actividades planificadas. Mi hijo Alejandro, después de confirmar que reaccionaba positivamente al tratamiento y que me encontraba en el mejor hospital que podía estar, estuvo de acuerdo en regresar al campamento a continuar con su programa. Pienso que su regreso fue una buena señal para el resto de los scouts que continuaron trabajando en todas las actividades programadas. Ese mismo día en la tarde llegó de Miami mi hijo Daniel.

Los médicos le habían dicho a mi esposa y a mi hijo que el riesgo en el tratamiento era que no despertara o que si despertara tuviera un daño cerebral. Había que esperar de 24 a 36 horas. A las 36 horas comenzaron a disminuirme los sedantes y comencé a despertarme y a moverme y recuperé el sentido y con los ojos pedía ir al campamento, pues me estaban esperando. Los médicos decían que estaba reaccionando demasiado rápido. Algunas enfermeras alegres abrazaban a mi esposa y a mi hijo y les decían “es un milagro”. Estaba lleno de tubos, agujas y equipos de toda clase. Mi esposa me decía que tenía que quedarme tranquilo y ante mis movimientos me recordó: “El Scout es obediente” y yo le contesté con la mano hacienda la señal del saludo scout. A los cuatro días los médicos, para conocer la causa del paro cardíaco, decidieron hacerme un cateterismo, y ante el bloqueo de las arterias decidieron hacerme un by-pass cuádruple. Al mismo tiempo, los scouts de la tropa 182 terminaban su semana de campamento donde ganaron todos los premios. También atendieron diariamente a servicios religiosos y rezaban el Santo Rosario pidiendo a Dios por mi salud, éste ultimo dirigido por el scout Matthew Goller, capellán de la tropa. Todos estos rezos y premios fueron muy útiles para ayudar a mi recuperación. ¡Realmente me sentí muy orgulloso de todos los scouts y adultos los cuales unidos como tropa mantuvieron el espíritu scout vivo durante mi estadía en el hospital!

Durante la fogata de clausura del campamento, el “eagle scout” Luther Beebe entregó a mi hijo Alejandro una placa de madera con una caricatura de mi persona, fue un momento muy conmovedor, me cuentan. Más adelante, otro scout Alejandro Perez-Gonzalez (primo de mi esposa) me trajo la placa al hospital (ICU) y la foto que me tomaron cuando me la entregaba, fue la primera actividad que recordé de toda la dura prueba de los días anteriores. ¡Recuperé mi memoria en este momento! También comencé a dibujar caricaturas de los médicos y las enfermeras (Anexo caricaturas).

Después de doce días en el hospital e implantación de un desfibrilador (ICD) en mi pecho, nuestro hijo Daniel condujo la minivan a nuestro hogar en Jacksonville, Florida. Durante esos días en el ICU y el cuarto regular, estaba muy agradecido y entusiasta sobre la nueva oportunidad que me estaba dando Dios de continuar en este mundo. Sé que Dios nos bendice cuando utilizamos los talentos que él nos ha dado para ayudar a otros. También creo que estamos doblemente bendecidos cuando otros nos aman de una manera incondicional. Todo el amor, familia, amistad, mensajes, flores, tarjetas, globos, y oraciones me han demostrado que estar doblemente-bendecidos implica una gran responsabilidad. Ahora tengo que entender la misión que Dios me ha dado, y ampliar mis lecciones y amor más allá de los que me amen. Cada vez que toco el ICD en mi pecho doy gracias a Dios y recuerdo esta nueva responsabilidad.

Después de veintiséis días pude volver brevemente a nuestra reunión semanal de la tropa y dar gracias por el esfuerzo de todos los scouts y adultos que asistieron al campamento de verano, y a las oraciones de toda la tropa. Uno de los padres, Melissa Goller, mantuvo a todos los padres informados por E-mail. Les dije a los scouts que de la misma forma que se prueban a los capitanes durante una tormenta y se prueban a los líderes en una crisis, los verdaderos scouts se prueban durante una emergencia. Ésta es la razón verdadera sobre el significado de “siempre listo”. Tenemos que estar “siempre listos” para manejar cualquier emergencia. Les hablé sobre la importancia de ser reverente a Dios, de la importancia de los adultos entrenados en CPR lo cual fue vital para salvar mi vida, de las habilidades que demostraron al estar preparados para emergencias, mantener la calma y tomar las decisiones correctas. Pude también atender a mi primer evento en público en la cena de “los Caballeros de Colón” donde dieron una placa a mi hijo Alejandro como scout católico del año. (Foto anexa).

Una semana más tarde pude también asistir a nuestra reunión del Comité de Padres de la tropa, donde hablé de esta experiencia y de sus lecciones. Les agradecí de nuevo lo que hicieron por mí y compartí tres lecciones:

Primero, debemos tener fe. Como scouts tenemos nuestro deber hacia Dios y El nos ha concedido las promesas de ser sano, feliz, y rico si le obedecemos y ayudamos a otros.

En segundo lugar, utilice la energía curativa del humor. Durante mis días en ICU tuve que reír y toser para mejorar mis respiraciones, dibujé caricaturas, y visité a otros pacientes en sus cuartos. El humor nunca me faltó, definitivamente es la mejor medicina.

Tercero, durante épocas difíciles, debemos rodearnos de gente positiva. El optimismo y el pesimismo son contagiosos. La gente optimista le animará hacia adelante. Esto es también una manera de ayudar a otros. Durante mis días en el hospital caminaba por los pasillos y hablaba con la gente y también le pedía a los capellanes visitar a otros pacientes. Creo que los capellanes, los sacerdotes, la familia y los buenos amigos son instrumentos importantes en lo que llaman un milagro de Dios. Estas lecciones aceleraron mi recuperación y mi vuelta a nuestra tropa y vida normal.

Un mes después del 1 de julio, 2007, fui de nuevo a mis actividades scouts. Estoy seguro que el impacto de ese día durará por siempre en las memorias de nuestra familia y amigos, nuestros scouts de la tropa 182 y los adultos, más de 900 scouts que asistieron al campamento, y a toda la gente que conocen esta historia. Soy un nuevo soldado en esta lucha diaria contra enfermedades cardíacas. Estoy apoyando una cruzada para duplicar el número de AED en los campamentos scouts y para hacer CPR obligatorio en el entrenamiento de líderes scouts. Mi intención es escribir, dar charlas, y aumentar conocimiento sobre la importancia de la fe, la oración, del estado de preparación para emergencias, CPR, AED, ICD, la salud, ejercicios y la ayuda a otros.

Soy un sobreviviente de SCA por la gracia de Dios y estoy seguro que después de meditar acerca de estas lecciones usted se sentirá también doblemente bendecido.

(*) El Dr. Jose Lepervanche es Scoutmaster de la tropa 182 de boys scouts asignados a la Iglesia Católica de Holy Spirit, Jacksonville, Florida. También es profesor universitario en eBusiness y tecnologías de información. Web site: www.lepervanche.org – www.josetoons.com.

English version

Caricaturas

heartcenter1_07

Jul 2007 – Ronnie Greene Heart Center, Northeast Georgia Medical Center, Gainesville, Georgia.

Caricatura en el piso de pacientes de cardiología en el Northeast Georgia Medical Center in Gainesville, Georgia.